Dolores Llorach y Teresa Audí: sensibilidad y humildad

Abr 24, 2026

Dolores de San José Llorach Esteller nació en Roquetes (Tarragona) en 1849 y se incorporó a la Compañía a los 27 años. Es recordada como la primera religiosa de la Compañía, lo que la sitúa en un lugar singular dentro de la historia fundacional.

Desde el inicio participó activamente en la organización de la naciente comunidad, contribuyendo a dar forma concreta al proyecto que Enrique de Ossó impulsaba. Su figura aparece estrechamente unida a la de Nuestro Padre, quien le profesaba un afecto entrañable, llamándola cariñosamente “mi delgadita”, en alusión a su frágil complexión.

Sin embargo, más allá de su debilidad física, Dolores destacó por su profundidad espiritual y su celo apostólico. De hecho, fue la única de las fundadoras que realizó el voto especial de “salvar el mayor número posible de almas”, reservado a quienes manifestaban una especial entrega misionera.

Su vida refleja el espíritu necesario para los buenos comienzos: entrega total, confianza en el carisma recibido y una fe capaz de sostener los primeros pasos de una obra que nacía en medio de dificultades, pero con gran fecundidad.

"Según palabras de D. Enrique, Dolores Llorach, “la fundadora”, poseía lucidez de juicio y facilidad de palabra, apariencia sencilla, serena. Era paciente, tenía celo por la salvación de las almas. Persona de “peso” y experiencia. Al ser mujer de gran capacidad interior y profunda, intuía la situación interna de los demás. La sensibilidad y resonancia que tenían en ella las diferentes situaciones, le permitía actuar adecuadamente en las distintas realidades, aunque, a veces, también las magnificaba causándole temores que se traducían en ser demasiado sentida y apretada, “entretenerse en cazar lagartijas”. Este defecto, que Enrique de Ossó lo relacionaba con la falta de humildad, se lo advirtió a lo largo de toda su vida. El Fundador, en sus cartas, la animaba a que viviera dos virtudes: la humildad y la fortaleza." (Hª de Compañía, volumen I)

Josefa Teresa Audí Bonet, nacida en Tortosa (Tarragona) en 1856, ingresó en la Compañía con tan solo 20 años. Representa otro modo, igualmente esencial, de vivir la vocación teresiana: el servicio humilde y constante.

En la primera comunidad desempeñó la tarea de cocinera y fue considerada la primera “hermana ayudante” según las primeras Constituciones. Su aportación, aunque menos visible, resultó imprescindible para la vida cotidiana del grupo fundacional.

A pesar de no haber recibido formación académica como maestra, asumió diversas responsabilidades dentro de la comunidad, llegando incluso a participar en el gobierno local en algunas casas. Este hecho pone de relieve la confianza que se depositó en ella y su capacidad para responder con fidelidad a las necesidades del Instituto.

Enrique de Ossó mostró un especial interés por su formación, animándola a desarrollar plenamente sus capacidades en las tareas que tenía encomendadas. Su vida es testimonio de cómo el carisma teresiano se encarna también en lo sencillo, en lo cotidiano, en el trabajo silencioso que sostiene la misión.

"Destacó por ser una mujer clara, sencilla, sacrificada, trabajadora. Desempeñó toda su vida un trabajo humilde y discreto. Fuerte en las dificultades y en el sufrimiento. Amó extraordinariamente a la Compañía. Fue la primera hermana ayudante, pero por tratarse de una Fundadora se le llamó “doña” Josefa y al hacer la profesión perpetua no recibió el anillo de plata de las ayudantes, sino el de oro como las profesoras." (Historia de Compañía, volumen I)

Dolores Llorach y Teresa Audí representan dos modos complementarios de vivir el espíritu fundacional: la entrega apostólica intensa y el servicio humilde y fiel. Ambas, junto con el resto de las primeras teresianas, fueron verdaderos pilares en los inicios de la Compañía, encarnando el deseo de Enrique de “dar a conocer y amar a Jesús” en su tiempo.

Puedes leer las cartas de Enrique a Dolores Llorach y Teresa Audí aquí.

Si quieres saber más, puedes ver los vídeos preparados por el CIEST sobre estas fundadoras:

Hna. Dolores Llorach la 1ª STJ

Hna. JosefaTeresa Audí, Stj # 2. Presentada por: Hna. Josefina Bautista Stj

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