El 25 de abril, las hermanas de Paraguay, junto con el gobierno ampliado de la Provincia, celebramos con alegría los 150 años de la Fundación de la Compañía, en un encuentro entrañable cuidadosamente preparado por la H. Elena Quintana.
Iniciamos la celebración poniéndonos a la escucha de la Palabra, con el texto del libro de la Sabiduría: “Amé y busqué la sabiduría…” (Sab 7,8), y acogiendo también las palabras de la homilía de Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías, arzobispo de Zaragoza, pronunciadas en el Santuario de la Virgen del Pilar durante la Eucaristía de apertura del año jubilar, el pasado 27 de enero.
Luego, en un clima de sencillez y profundidad, nos reunimos en pequeños grupos para compartir:
¿Qué agradezco a la Compañía en estos años de mi vida religiosa? INSPIRACIÓN.
¿Qué ha fortalecido mi sentido de pertenencia a la Compañía? SENTIDO.
¿Y cuál es mi sueño, mi invitación para este año? ESPERANZA.
Cada reflexión fue tomando forma en tiras de papel de distintos colores que, a medida que se compartían, íbamos entretejiendo como signo de comunión. Posteriormente, las ofrecimos en un altar preparado con el Cirio Pascual y la reliquia de Nuestro Padre, como expresión de gratitud, entrega y compromiso.
A continuación, la H. Rosaura Jorge, coordinadora provincial, hizo entrega a cada comunidad de una vela con el logo de los 150 años junto con la inscripción: “Educación Teresiana que inspira con sentido y esperanza”
Rezamos juntas, uniendo nuestras voces y corazones la siguiente oración:
Señor Jesús Resucitado,
gracias por la vida que renace en nosotras
y por estos 150 años caminando contigo.
Gracias por cada persona que ha amado, enseñado y servido,
haciendo presente tu luz en medio del mundo.
Hoy te pedimos: Haznos comunidad vida,
fiel al espíritu de Santa Teresa de Jesús y San Enrique de Ossó,
Capaz de amar sin medida y de sembrar esperanza.
Toca nuestro corazón, renueva nuestra vocación
y enséñanos a verte en cada persona.
Que nuestra vida anuncie, con sencillez y alegría,
que Tú estás vivo entre nosotras. Amén
Concluimos la celebración con el canto “Parece que sí”, en un ambiente de alegría y fraternidad y como gesto sencillo y significativo, también recibimos un chocolatito con la envoltura conmemorativa de los 150 años.




