La Provincia Teresiana Nuestra Señora de la Paz ha vivido con profunda gratitud y espíritu de comunión el inicio de la celebración por los 150 años de la fundación de la Compañía de Santa Teresa de Jesús, uniéndose a toda la Familia Teresiana extendida en los 21 países donde la Compañía está presente. En sintonía con la apertura oficial realizada en Zaragoza, en la Basílica del Pilar, durante la fiesta de San Enrique de Ossó, las comunidades de la Provincia se han congregado en oración para agradecer el don de estos 150 años de vida, misión y fidelidad al carisma fundacional.
En Nicaragua, las comunidades teresianas se unieron en una significativa oración de acción de gracias, celebrando la herencia espiritual recibida y renovando su compromiso con la misión educativa y evangelizadora que caracteriza a la Compañía. En Granada, la Familia Teresiana del Colegio Teresiano Sagrado Corazón y del Centro Escolar Santa Teresa de Jesús (Los Cocos) participó en un encuentro orante el 26 de enero, en gratitud por la presencia y misión de la Compañía a lo largo de siglo y medio. Con espíritu fraterno, hermanas y laicos elevaron juntos su acción de gracias por la historia compartida y la esperanza que anima el presente.
También en Cuba, las comunidades de La Habana y Camagüey compartieron un tiempo fraterno de oración en la víspera de la fiesta de San Enrique de Ossó y de la apertura del año jubilar, viviendo este momento como una oportunidad para renovar su pertenencia a la Compañía y fortalecer los lazos de comunión. En Costa Rica, la comunidad de Coronado celebró una vigilia teresiana en la noche del 26 de enero, recordando con gratitud la pasión fundante que dio origen a la Compañía y reconociendo la acción apostólica que continúa viva hoy en cada comunidad.
Asimismo, en Estados Unidos, las comunidades de Covington y Miami se unieron en oración en la noche previa a la fiesta de San Enrique y al inicio oficial de la celebración jubilar. Conectadas espiritualmente con toda la Compañía, vivieron este arranque como un tiempo de gracia, agradeciendo los 150 años de historia y renovando su compromiso de seguir haciendo presente el carisma teresiano allí donde están enviadas.
De esta manera, la Provincia Nuestra Señora de la Paz ha iniciado el año jubilar con un profundo sentido de gratitud, comunión y esperanza, celebrando no solo una fecha histórica, sino la fidelidad de Dios a lo largo de estos 150 años y el compromiso renovado de continuar la misión que San Enrique de Ossó confió a la Compañía de Santa Teresa de Jesús.




