Palabras de agradecimiento de la Comisión encargada de la preparación del 150 Aniversario a la cada una de las personas que forman la Compañía de Santa Teresa:
Al finalizar este Encuentro Internacional de los 150 años de la Compañía de Santa Teresa de Jesús, queremos detenernos para decir una palabra sencilla y profunda: GRACIAS. Gracias a todas las personas que, de una manera o de otra, habéis hecho posible este encuentro. Gracias a quienes habéis estado desde el principio imaginando, preparando, organizando, soñando y dando forma a cada detalle. Gracias a quienes habéis dedicado tiempo, energía, talento y corazón. A quienes habéis dicho “sí” con generosidad, incluso cuando suponía cambiar planes, sumar esfuerzos o pasar desapercibidos. Gracias a quienes habéis acogido, acompañado, coordinado, preparado espacios, cuidado celebraciones, resuelto imprevistos, sostenido ritmos y estando atentas a que cada persona pudiera sentirse en casa. Gracias por el trabajo visible y por el que nadie ha visto.
Estos días hemos experimentado algo muy teresiano: que una obra compartida nunca se construye solo desde la organización, sino desde muchas manos y un mismo corazón. Que también aquí, entre reuniones, listas, acreditaciones, ensayos improvisados, conversaciones y celebraciones, el Señor ha ido haciendo camino con nosotras y nosotros. Nos habéis ayudado a hacer realidad mucho más que un encuentro: habéis ayudado a crear experiencia de familia, de comunidad internacional, de memoria agradecida y de futuro compartido. Como diría Teresa, hemos procurado poner amor en las obras. Y una vez más hemos descubierto que cuando el amor se pone, todo adquiere otro sentido.
Desde la Comisión organizadora queremos deciros que nos sentimos profundamente agradecidas. Nos llevamos el rostro, el nombre y la entrega de cada una y cada uno. Que todo el bien vivido en estos días siga dando fruto allí donde cada persona continúe el camino.
Gracias por estar. Gracias por colaborar. Gracias por hacer posible que estos 150 años hayan sido, verdaderamente, una celebración compartida.
Con mucho cariño y gratitud,
Comisión organizadora
Ánimo y adelante. El tiempo urge y apremian las circunstancias.
También la Compañía de Santa Teresa valora y agradece el gran trabajo que ha realizado la Comisión al organizar un encuentro de dimensiones tan grandes en el que, sin embargo, todo -hasta el más mínimo detalle- ha estado cuidado, pensando, rezado y mimado. Gracias a cada una de las hermanas de la Comisión por vuestra entrega silenciosa para que todo fuera perfecto. Gracias Carmen, Angie, Rosana, Neus, Sagrario y Thelma. Gracias por hacernos sentir parte de esta historia. ¡Seguimos celebrando!




